Cartagena celebra el amanecer de Semana Santa junto al Cristo del Socorro.
En la madrugada del Viernes de Dolores, Cartagena ha vibrado con el inicio de las festividades religiosas, dando paso al Vía Crucis del Cristo del Socorro, el primero de los emotivos desfiles que marcan la cuaresma en el país. La Virgen de la Caridad, venerada patrona de la ciudad, ha encabezado este evento, llenando de fervor las calles históricas.
Con una atmósfera de solemnidad y profunda reflexión, los participantes se han movido bajo el suave sonido de un tambor con sordina, acompañando los majestuosos tronos del Cristo del Socorro y la Virgen de la Soledad del Consuelo en su recorrido por el centro de la ciudad. Esta procesión, marcada por la tradición, ha capturado la atención de devotos y curiosos, sumergiéndolos en una experiencia de recogimiento.
Diversos momentos destacados han tenido lugar en el trayecto, incluyendo la presencia de la alcaldesa, Noelia Arroyo, quien ha sido testigo del paso del Vía Crucis. En su recorrido, la procesión ha hecho dos paradas significativas: la primera en la iglesia de Santa María, donde se honra a la antigua patrona de Cartagena, y la segunda en la Basílica de Nuestra Señora de la Caridad, un espacio de fervor popular y devoción, donde se ha llevado a cabo una eucaristía que ha reunido al cortejo en un momento de espiritualidad compartida.
Tras estos actos, el desfile ha continuado con una emotiva ofrenda de flores y el popular canto de la Salve, rindiendo homenaje a la Virgen. Finalmente, los participantes se han reagrupado para regresar al punto de partida, la calle del Sepulcro, en la cercanía de la Catedral, cerrando así una jornada que, como cada año, ha sido testimonio del arraigo y la devoción de Cartagena hacia sus tradiciones religiosas.