En un operativo llevado a cabo en Cartagena, la Policía Nacional ha detenido a cuatro individuos acusados de ser los responsables de delitos relacionados con el tráfico de drogas y la usurpación de electricidad. Estas detenciones se producen en el contexto de una serie de investigaciones que han permitido descubrir múltiples plantaciones de marihuana en la ciudad, resultando en la confiscación de cerca de 900 plantas en diferentes estados de crecimiento.
La actuación policial fue el resultado de una serie de denuncias y pistas proporcionadas por los ciudadanos, quienes alertaron sobre la presencia de estas plantaciones que afectan negativamente la calidad de vida en su vecindario. Gracias a estas informaciones, los agentes pudieron identificar varios inmuebles destinados al cultivo ilegal de cannabis, según comunicaron fuentes oficiales.
En el transcurso de los registros en dos domicilios de Cartagena, los cuatro detenidos fueron aprehendidos y se incautaron más de 300 plantas de marihuana listas para su cosecha. Una vez completado el secado, estos cogollos habrían estado listos para ingresar al mercado ilícito. Adicionalmente, la policía confiscó aproximadamente 2600 euros en efectivo y todo el material necesario para el cultivo indoor.
Uno de los hallazgos más significativos ocurrió el 5 de noviembre, cuando se descubrió una plantación integrada por 500 plantas en una nave industrial. Este hecho fue precedido por un incendio provocado por una instalación eléctrica deficiente, lo que puso en peligro la seguridad de las propiedades aledañas.
Los Bomberos del Servicio de Extinción de Incendios de Cartagena respondieron con rapidez, logrando controlar el incendio y prevenir su expansión a otros inmuebles cercanos, un reflejo de la coordinación entre los distintos servicios de emergencia ante situaciones de riesgo.
Los cuatro hombres fueron puestos a disposición de un juez, enfrentando acusaciones por tráfico de drogas y fraude eléctrico, mientras las investigaciones continúan para esclarecer si hay otros implicados en esta red delictiva.
La Policía Nacional enfatiza la importancia de la colaboración ciudadana en la lucha contra estos delitos, señalando que las plantaciones de marihuana pueden acarrear problemas significativos como olores desagradables, insalubridad en el entorno, riesgo de incendios por conexiones eléctricas ilegales, y cortes de suministro eléctricos debido a la sobrecarga.
Además, este tipo de actividades generan ruidos molestos derivados de equipos eléctricos y un constante movimiento de consumidores de drogas, lo que contribuye a crear una atmósfera de inseguridad y preocupación social en las áreas afectadas.
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