La Guardia Civil ha llevado a cabo una operación significativa en Torre Pacheco, en la región de Murcia, denominada 'Grumbu', que ha resultado en la disolución de una organización delictiva dedicada al cultivo de marihuana en una vivienda del área, según informó el cuerpo de seguridad en un comunicado oficial.
Durante la intervención, se desmanteló una compleja infraestructura destinada a la producción masiva de marihuana, con la incautación de más de 1.500 plantas y cogollos, así como de todo el equipo necesario para el cultivo ilegal.
La operación se inició el año pasado, cuando los agentes de Prevención de Seguridad Ciudadana detectaron indicios de actividad sospechosa en relación con la producción de marihuana en esta localidad murciana.
Tras recoger información inicial, los investigadores se dirigieron a un domicilio en la pedanía de Roldán, donde establecieron medidas de vigilancia. Allí, descubrieron que la propiedad contaba con sofisticadas medidas de seguridad y vigilancia personal que complicaron las tareas de monitoreo.
A través de esta vigilancia, los agentes lograron entender el modus operandi del grupo y adquirieron pruebas suficientes para confirmar la existencia de un cultivo de marihuana en el interior de la vivienda. Además, pudieron identificar a tres personas que estaban a cargo de la operación.
La fase de ejecución de la operación reunió a casi 50 agentes de diversas especialidades de la Guardia Civil para llevar a cabo las detenciones y el registro del lugar.
Durante el operativo, los tres supuestos miembros del grupo delictivo fueron arrestados, siendo acusados de pertenencia a una organización criminal, cultivo y producción de drogas, además de defraudación de electricidad, tras descubrirse una conexión ilícita que alimentaba la instalación con energía.
Los investigadores determinaron que el inmueble había sido adaptado completamente para el narcotráfico, con espacios dedicados a la producción masiva de cannabis, así como áreas diseñadas para el secado, manipulación y envasado de la droga.
En total, se encontraron más de 1.500 plantas de marihuana en distintas fases de crecimiento, además de otros 500 gramos en forma de cogollos, y se confiscaron todos los aparatos utilizados para el cultivo, incluido el sistema de iluminación, calefacción, riego y ventilación, junto con los accesorios empleados para su manipulación y empaquetado.
Asimismo, los agentes se incautaron de un vehículo que se utilizaba para el soporte logístico de la plantación y la posterior distribución de la sustancia ilegal.
El grupo delictivo se encontraba en la etapa final de producción, mientras que, simultáneamente, se dedicaban a envasar un cultivo previo, listo para su distribución.
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