24h Murcia.

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El imputado por el asesinato de su expareja en Cieza en 2023 se defiende alegando estar bajo los efectos del alcohol.

El imputado por el asesinato de su expareja en Cieza en 2023 se defiende alegando estar bajo los efectos del alcohol.

La localidad de Cieza, en Murcia, ha sido escenario de un doloroso juicio que se centra en el asesinato de una mujer a manos de su expareja. Este lunes, el acusado admitió haber agredido a la víctima con una piedra, pero alegó no recordarlo todo debido a su estado de embriaguez en el momento del crimen, que tuvo lugar en septiembre de 2023.

Durante la primera sesión del proceso judicial, que cuenta con jurado popular, el hombre, quien se encuentra defendido por un abogado designado por el turno de oficio, respondió a las preguntas tanto de la Fiscalía como de la acusación particular. A lo largo de su declaración, el acusado explicó que nunca pensó en acabar con la vida de su expareja, a la que decía querer, pero su reacción violenta fue provocada por ver mensajes y fotos de ella con otro hombre.

A pesar de sus afirmaciones de que jamás había ejercido la violencia física contra ella, el acusado estaba bajo una orden de alejamiento impuesta tras una denuncia por malos tratos que la mujer interpuso en 2019. Este hecho pone de relieve el contexto de violencia de género que rodea el caso, un ciclo que muchas mujeres enfrentan en silencio.

El acusado, que ha estado en prisión provisional desde mediados de septiembre de 2023, no pudo aclarar si la mujer aún estaba viva cuando él arrojó el cuerpo al pozo, ni tampoco pudo recordar los detalles de su huida tras el crimen hasta ser detenido en una cafetería de Abarán. Su incapacidad para proporcionar respuestas claras plantea serias dudas sobre la narrativa que intenta construir sobre su implicación en el asesinato.

La investigación sigue revelando oscuros matices acerca de lo sucedido, como la llegada de las prendas del acusado, manchadas de sangre, al lugar donde fue encontrado el cuerpo de la mujer, quien tenía solo 35 años y una hija que ahora debe afrontar esta trágica pérdida. Este caso es un recordatorio impactante de las realidades que enfrentan muchas mujeres en situaciones de violencia de género y la urgencia de un cambio social y legal que proteja a las víctimas y prevenga tales tragedias.