24h Murcia.

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El Movimiento Feminista de Murcia se niega a participar en la marcha del 25N, denunciando su cooptación por el feminismo dominante.

El Movimiento Feminista de Murcia se niega a participar en la marcha del 25N, denunciando su cooptación por el feminismo dominante.

MURCIA, 25 de noviembre. El Movimiento Feminista ha decidido distanciarse este año de las manifestaciones programadas para esta tarde en la Región de Murcia, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en un acto que subraya su creciente descontento con el rumbo que está tomando el feminismo convencional.

En un comunicado, han expresado su desánimo ante lo que consideran una "instrumentalización" del 25N por parte de corrientes hegemónicas, que, según ellos, han desviado el verdadero espíritu de la lucha feminista hacia una agenda más punitiva y excluyente.

Según el Movimiento, el feminismo hegemónico ha cometido el error de asociar el 25N con discursos que refuerzan una concepción rígida y biologicista de la violencia de género, permeando el debate con una visión que no les representa en absoluto. "Esta corriente critica el uso del hijab y excluye a las personas trans", han detallado, denunciando que las mujeres representadas son solamente aquellas que encajan en un molde específico: cis, blancas y heterosexuales.

El grupo se ha manifestado en contra de lo que denominan "purplewashing", es decir, el uso de la lucha feminista por parte de partidos políticos para obtener beneficios electorales en fechas significativas como el 25N o el 8M. "Nos negamos a sostener la 'blanquitud' como un régimen político", han afirmado, buscando resaltar la necesidad de un enfoque inclusivo y crítico frente a las dinámicas políticas actuales.

Además, el Movimiento Feminista ha criticado el enfoque punitivo que a su juicio caracteriza al feminismo dominante, que consideran un legado de una cultura del castigo omnipresente en las instituciones estatales. "La normalización de este enfoque se extiende desde la educación hasta los cuerpos de seguridad", han señalado, mencionando la abolición de la prostitución como un claro ejemplo de la criminalización del trabajo sexual y su impacto desproporcionado en las trabajadoras del ámbito.

El colectivo no ha dejado de lado su compromiso con los derechos de las trabajadoras sexuales, de las personas trans y de las mujeres arabomusulmanas que usan el hiyab, subrayando que son víctimas de violencias que se justifican en nombre de un feminismo que las margina. "Estamos cansadas de la violencia perpetuada en nuestro nombre", han lamentado.

Finalmente, han dejado claro que no participarán en las manifestaciones del 25N, ya que consideran que este día se basa en una perspectiva que reduce la violencia a un simple binarismo de género. "Entendemos que las mujeres también pueden ejercer violencia y deben ser responsables de sus actos", han remarcado, añadiendo que no por ello deben ser consideradas menos feministas.

El movimiento propone una visión más amplia y radical de la lucha, rechazando la idea de que tener a más mujeres en el poder garantice un cambio positivo. "Queremos desmantelar todos los sistemas de opresión y discriminación", han afirmado, concluyendo con un llamado a la acción que trascienda las estructuras estatales que perpetúan el sufrimiento y la injusticia.