24h Murcia.

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El turismo y la industria agroalimentaria serán los impulsores del crecimiento económico en 2024, revelan expertos en Economía.

El turismo y la industria agroalimentaria serán los impulsores del crecimiento económico en 2024, revelan expertos en Economía.

La insuficiencia de recursos hídricos desbanca a la falta de infraestructuras como principal debilidad de la economía regional.

MURCIA, 30 Ene.

El turismo, la hostelería y la industria agroalimentaria son los sectores con más expectativas de crecimiento en la Región de Murcia en 2024, según se desprende del barómetro número 34 del Colegio de Economistas, que revela que la inflación y las tensiones geopolíticas han tenido menor incidencia de la prevista en esta comunidad.

El estudio ha sido presentado este martes por el decano del Colegio, Ramón Madrid; la investigadora de la Cátedra de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la Universidad de Murcia Ana Jiménez-Alfaro y el director técnico del barómetro, José Carlos Sánchez.

En concreto, el turismo, el ocio y la hostelería ocupan el primer lugar del ranking de expectativas de crecimiento por sectores de actividad, con 3,27 puntos, seguido del sector agroalimentario (3,09); Financiero, seguros y servicios avanzados (2,89); Construcción (2,78) y Agricultura y ganadería (2,76).

Por contra, los encuestados prevén caídas en Logística y Transporte (2,31); Comercio minorista (2,26); Nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (2,22) y Actividades sanitarias y de Servicios Sociales (1,99). No obstante, el balance ofrece una puntuación sectorial "positiva" para la economía regional.

Según el informe de los economistas murcianos, elaborado con datos recogidos en diciembre de 2023, la situación económica personal se mantiene estable para el 53,1% de los encuestados, mientras que el 29,6% cree que está peor y el 17,3% manifiesta estar mejor con respecto a los seis meses anteriores.

En comparación con 2022, el porcentaje alcanzado por la opción 'Mejor' aumenta 7,8 puntos, lo que denota una "leve mejoría" en la percepción de la situación económica personal y una "incidencia menos negativa de la prevista" ante la escalada de precios y las nuevas tensiones geopolíticas.

Así, la economía regional ha alcanzado una puntuación de 2,59 puntos en una escala de 1 a 5, por encima de los 2,48 puntos de la economía española, aunque por debajo de la media de la Unión Europea (2,70). Respecto hace un año, las puntuaciones muestran un repunte en el país y en la Unión Europea.

De esta forma, "los resultados dibujan un panorama general algo menos pesimista que el observado hace un año", si bien el balance resultante sigue siendo, según se desprende del informe, "desfavorable".

Respecto a los seis meses siguientes, los encuestados consideran que no habrá cambios sustanciales en su situación, con solo un 16% de consultados que prevé que mejore, mientras casi 3 de cada 10 espera que empeore y el resto considera que se mantendrá en idénticas circunstancias a las actuales.

Por territorios, las expectativas para el semestre muestran un "deterioro leve" para España y para la Región de Murcia, frente al crecimiento de la economía europea.

En relación a la situación económica y financiera actual de las empresas, el barómetro desvela una situación neta "negativa", con 2,89 puntos, si bien detecta un freno en la caída iniciada en 2022 y la recuperación de los valores de 2021. Así, el 57,1% de los colegiados consideran que dentro de seis meses estarán la misma situación.

Según los colegiados, las fortalezas de la economía de la Región de Murcia son la elevada orientación exportadora, los recursos naturales propios para el desarrollo de actividades económicas --como el turismo, la agricultura y las energías renovables--, el dinamismo emprendedor y la existencia de una cultura tradicional del agua que contribuye a su ahorro y eficiencia.

Sin embargo, la amplia dotación de recursos tecnológicos continúa como el factor con menos apoyos.

Por su parte, la insuficiencia de recursos hídricos ha desbancado al déficit de infraestructuras como principal debilidad entre los sectores productivos, seguida de los elevados niveles de endeudamiento, tanto público como privado, y los bajos niveles de renta per cápita y productividad.

En cuanto a la evolución del consumo por parte de las familias, el informe apunta hacia un panorama "moderadamente pesimista" para los próximos seis meses, con más de la mitad de los encuestados que espera que la situación empeore.

Sobre la confianza del economista, se constata un incremento de los valores positivos tanto en el saldo de situación como en el balance de expectativas respecto al año pasado. El indicador de confianza del economista crece 5,9 puntos en el último año por mejores expectativas en facturación e inversión en empresas.

El bloque de coyuntura referido a 'Mujer y Economía' apunta que dos de cada tres de los encuestados está más de acuerdo con la afirmación referida a que 'Las condiciones laborales de hombres y mujeres son desiguales, pero se han ido aproximando en la última década'.

Las 'Mayores dificultades de acceso a puestos directivos' --techo de cristal--, el 'Mayor empleo a tiempo parcial involuntario' y los 'Menores salarios' --brecha retributiva-- son las condiciones laborales que más determinan la desigualdad entre hombres y mujeres, según los encuestados.

Una mayoría considera que el grado de igualdad de trato en el centro de trabajo, empresa, actividad o administración en que desempeña su profesión es 'Alto' (38,4%) o 'Muy alto' (41,1%), y solo un 4,6% lo valora como 'Bajo' o 'Muy bajo'.

Alfaro ha hecho hincapié en que las respuestas ofrecisas por las mujeres colegiadas abundan en el elevado grado de igualdad. De hecho, para el 87,6% de ellas el grado de igualdad es 'Alto' o 'Muy alto', y solo un 4,2% lo considera como 'Bajo' o 'Muy bajo'.

Las medidas para evitar la discriminación de género en el trabajo con mayor valoración son los programas de ejercicio corresponsable de la vida familiar y laboral (conciliación) y los conceptos retributivos objetivos.

Por contra, la realización de inspecciones de trabajo y la efectividad del uso del lenguaje inclusivo y no discriminatorio es considerada una medida de "muy baja" incidencia para evitar la discriminación de género en el trabajo, según los encuestados, de los que el 83,3% son hombres.

Finalmente, el informe evidencia diferencias en el grado de discriminación entre los sectores. Así, mientras es 'bajo' o 'muy bajo' en Servicios sanitarios, Educación, Comercio y Actividades financieras, es 'alto' en Construcción y, en menor medida, en Agricultura y ganadería y Transporte, sectores más masculinizados.