La Asamblea Regional exige al Gobierno que retire el proyecto del Estatuto Marco de salud.
Este miércoles, la Asamblea Regional ha tomado una decisión significativa al aprobar una moción presentada por el Partido Popular (PP), con el respaldo de Vox, que solicita al Gobierno central la retirada del borrador del Estatuto Marco destinado al personal estatutario de los servicios de salud. Este movimiento responde a lo que los legisladores consideran un amplio rechazo por parte de la comunidad médica, que sostiene que el proceso de tramitación careció del consenso necesario y adecuado.
La moción, defendida por el diputado popular Antonio Martínez, fue respaldada por los votos positivos de PP y Vox, mientras que el PSOE y el Grupo Mixto se opusieron. Entre los elementos añadidos a la propuesta original se encuentra una enmienda de Vox que exige la creación de un capítulo específico para los médicos en el Estatuto Marco, el reconocimiento de su singularidad y su derecho a la interlocución directa con el Ministerio de Sanidad, así como la elaboración de un informe técnico y jurídico en colaboración con las comunidades autónomas.
Durante su intervención, Martínez denunció el anteproyecto estatal como un "atropello" a la profesión médica, enfatizando que cualquier negociación sobre las condiciones laborales de los médicos debe incluir su participación activa. A su juicio, el documento no aporta avances significativos para la mejora del sistema sanitario ni para la situación de los médicos, advirtiendo que esta reforma podría agravar la situación de la sanidad pública.
Vox también sumó su apoyo a la moción y critico al Ministerio de Sanidad. La diputada María Eugenia Sánchez afirmó que su partido ha sido el único en defender un estatuto propio para los médicos, reprochando al PP su falta de decisión. Según ella, su grupo está a favor de la enmienda, pues considera fundamental que los médicos puedan negociar directamente con el Ministerio.
Por su parte, el PSOE se opuso a la moción y destacó que el nuevo Estatuto Marco ya incluye mejoras concretas para el personal sanitario. La diputada socialista María Soledad Sánchez apuntó que el PP ha abandonado su postura de exigir un estatuto exclusivo para los médicos y abogó por la importancia de la negociación colectiva en general. Entre las mejoras mencionadas, sin duda, destacan la obligación de realizar convocatorias públicas de empleo cada dos años y la reducción de horas en los turnos de guardia, así como el fomento de la conciliación y los descansos obligatorios.
Asimismo, el Grupo Mixto también se mostró en contra de la decisión, argumentando que establecer una regulación separada para los médicos en un sistema sanitario que debe ser integral resulta incoherente. El diputado José Luis Álvarez-Castellanos consideró que las solicitudes del colectivo médico deben abordarse a nivel autonómico en lugar de mediante una norma básica nacional.
En la misma sesión, la Asamblea Regional aprobó una moción del Grupo Socialista dirigida a implementar medidas urgentes que aseguren el cumplimiento de la Ley de Dependencia en los presupuestos del próximo año. El apoyo de PP, PSOE y Grupo Mixto fue necesario para que esta iniciativa avanzara, mientras que Vox se abstuvo.
La diputada socialista Toñi Abenza abogó por la dependencia como un asunto de justicia social y criticó la situación crítica que vive la Región de Murcia en este ámbito. Abenza resaltó las largas listas de espera y las tasas alarmantes de fallecimientos de personas que aguardan la resolución de sus casos, proponiendo un marco de intervención que limite los tiempos de reconocimiento a un máximo de 180 días y a solo 90 días para menores de tres años y personas mayores de 90.
A pesar de su apoyo a la moción, el PP centró sus críticas en la falta de financiación del sistema estatal. El diputado Miguel Ángel Miralles describió como "desastroza" la aplicación de la ley bajo el gobierno de Pedro Sánchez, defendiendo que la administración murciana está operando con recursos insuficientes. Vox, en cambio, se abstuvo, señalando que aunque comparten la preocupación por la demora en los expedientes, critican la gestión de ambos partidos, acusando al Gobierno regional de redistribuir fondos destinados a la dependencia. Desde el Grupo Mixto, la diputada de Podemos-Izquierda Unida, María Marín, se mostró a favor de la moción, recordando que su formación ya presentó una propuesta similar en noviembre de 2025.
Además, Vox criticó al PP por unirse a los partidos de izquierda para rechazar una iniciativa que buscaba preservar las costumbres murcianas en los espacios públicos. La diputada Virginia Martínez advirtió que el estilo de vida en la región estaba amenazado y subrayó la importancia de proteger las tradiciones locales. Mencionó festividades emblemáticas como las semanas santas de Lorca, Murcia y Cartagena, así como otras celebraciones, afirmando que estas forman parte de la identidad cultural de la región.
Martínez expresó su descontento ante el rechazo de PP y los partidos de izquierda, acusándolos de despreciar la identidad y los valores culturales de la región. Afirmó que su formación continuará defendiendo la cultura y tradiciones murcianas frente a lo que considera un ataque por parte de la izquierda y un PP cómplice.
En un giro adicional, Vox decidió retirar su moción que proponía medidas para la detección temprana del trastorno del espectro autista (TEA). La diputada María José Ruiz lamentó que “el bipartidismo” hubiera sido un obstáculo para una propuesta que buscaba actualizar el protocolo de 2012 y crear unidades especializadas. Después de su retiro, Ruiz anunció que registrarán una nueva iniciativa.
Finalmente, el PP también optó por retirar su moción sobre la financiación local, argumentando que las enmiendas presentadas por los otros grupos hicieron que su propuesta resultara "improductiva". El diputado Carlos Albaladejo justificó esta decisión señalando la falta de viabilidad del contenido tras las críticas recibidas.