El pasado sábado, las calles de Murcia vibraron con la celebración de la Procesión Magna Jubilar, un evento que no solo llenó de fervor religioso a la ciudad, sino que también impulsó considerablemente el turismo y la hostelería local. La impresionante procesión reunió a 14 tronos provenientes de 11 municipios, marcando un hito en la vida cultural y social murciana.
Las cifras de ocupación hotelera durante el fin de semana reflejan el éxito del evento, alcanzando un 87,75% de ocupación media. En particular, el sábado destacó con un 93,32%, superando en un 19,6% las cifras del mismo fin de semana del año anterior, según los últimos datos oficiales. Los hoteles de cuatro estrellas fueron los más favorecidos, con un espectacular aumento del 24,7% en comparación con el año pasado.
En lo que respecta a la rentabilidad por habitación, los hoteles de la ciudad también disfrutaron de una notable mejora, con un promedio de 76,04 euros durante toda la jornada, lo que representa un aumento del 40,4%. Los hoteles de cuatro estrellas, de nuevo, lideraron este aspecto, registrando una subida del 45,5% en sus ingresos.
El alcalde de Murcia, José Ballesta, celebró la "cálida respuesta de los murcianos" a la multitud de visitantes que acudieron a la procesión, subrayando que la ocupación hotelera alcanzó un 94%, un 20% más que el año pasado. Ballesta destacó cómo los visitantes se sintieron "como en casa" y resaltó el ambiente festivo y el respeto que reinó en el evento, descrito como "solemne y majestuoso".
Por su parte, el concejal de Turismo, Comercio y Consumo, Jesús Pacheco, destacó que estas cifras evidencian el gran atractivo que la Procesión Magna ha ejercido sobre turistas y peregrinos, solidificando la imagen de Murcia como un destino que puede albergar eventos de gran escala. Además, enfatizó que la ciudad ha operado como un verdadero escaparate, capaz de atraer no solo a los locales, sino también a visitantes de provincias vecinas, como Alicante.
La hostelería se benefició enormemente del incremento de visitantes, con restaurantes y bares del centro de la ciudad reportando llenos totales el viernes y sábado. "La afluencia de público ha sido notable; muchas personas vinieron a disfrutar de la jornada, lo cual se tradujo en un fin de semana repleto de actividad para el sector", indicó el concejal Pacheco.
Desde el Ayuntamiento de Murcia, se considera que estos resultados corroboran el impacto positivo que los grandes eventos culturales y religiosos tienen en la economía local. Han reafirmado su compromiso con la promoción de iniciativas que coloquen a la ciudad como un referente en términos de turismo, patrimonio y festividades a nivel nacional.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.