La Región de Murcia está marcando un hito en el mundo vitivinícola gracias a los esfuerzos del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA), que se encuentra en camino de comercializar vinos innovadores de alta gama elaborados con nuevas variedades de uva derivadas de la Monastrell.
Después de años de exhaustiva investigación en la bodega experimental de la Estación Enológica de Jumilla, el equipo del IMIDA ha puesto a punto técnicas de vinificación exclusivas diseñadas para resaltar las características de estas nuevas variedades.
Este avance fue destacado por Sara Rubira, consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, durante la inauguración de la cuarta edición de la Feria del Vino y del Enoturismo Denominación de Origen de Jumilla, más conocida como Matavendimia. En su discurso, invitó a los jumillanos y a sus visitantes a disfrutar de una celebración en torno al vino, con actividades que subrayan la rica cultura de este producto emblemático de la región.
La Feria promete una experiencia vibrante, con catas, maridajes con quesos locales, actividades familiares, música en vivo y visitas a diversas bodegas. Rubira enfatizó que los asistentes tendrán la oportunidad de explorar hasta 18 bodegas, simbolizando la rica herencia vitivinícola de Jumilla, cuyo corazón late al compás de la variedad Monastrell, emblema de tradición y calidad en la producción de vino.
La consejera valoró la labor del IMIDA, que ha dedicado cerca de tres décadas a la investigación y creación de nuevas variedades de uva para potenciar la competitividad de los viticultores de la región, proporcionándoles material vegetal exclusivo y metodologías efectivas para su uso.
Rubira subrayó que estas nuevas variedades, originadas de la Monastrell, están adaptadas a los desafíos del cambio climático, son más resistentes a la sequía y a enfermedades, lo que permite una viticultura más sostenible e innovadora.
Con esto, se busca diversificar la oferta de vinos, alineándose con las preferencias de los consumidores actuales, como los rosados ligeros, tintos frescos y vinos con menor contenido de alcohol, además de fomentar prácticas sostenibles que faciliten cosechas anticipadas y un proceso de vinificación que reduzca el uso de aditivos y la demanda energética.
La consejera también destacó que, mediante el protocolo diseñado en la bodega experimental del IMIDA, se ha constatado que cada variedad de uva aporta un sabor único y distintivo. Con el conocimiento adquirido a lo largo de estos años, el objetivo es maximizar el potencial enológico de estas variedades.
A partir de la recolección de este año, el equipo aplicará métodos de elaboración personalizados que se ajusten a la genética de cada variedad, la composición del mosto y el estilo de vino que se pretende lograr.
Recientemente, la Estación Enológica del IMIDA fue galardonada en el prestigioso concurso nacional Vinespaña, donde dos de sus vinos tintos, Hacienda Nueva de las añadas 2020 y 2022, fueron premiados con el Gran Oro, la máxima distinción, mientras que la añada de 2021 recibió una medalla de plata. Estos vinos experimentales, elaborados con variedades innovadoras, reflejan más de 30 años de investigación en enología.
Estos vinos representan la fusión perfecta entre tradición y modernidad, combinando la riqueza enológica de la Monastrell con la innovación de las nuevas variedades desarrolladas.
La Estación Enológica de Jumilla, parte del IMIDA y establecida en 1910, se dedica a la investigación y desarrollo en el campo de la enología y la viticultura, respaldada por una bodega experimental. Además, cuenta con un laboratorio acreditado para el análisis de vinos experimentales, que proporciona informes y certificados reconocidos internacionalmente, apoyando así la exportación de los vinos de la Región.
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