24h Murcia.

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Murcia se opone a la regularización extraordinaria propuesta por el presidente del CES España.

Murcia se opone a la regularización extraordinaria propuesta por el presidente del CES España.

En un clima de creciente debate sobre la regulación de la inmigración en España, el presidente del Consejo Económico y Social, Antón Costas, ha subrayado la urgencia de implementar un proceso extraordinario de regularización. Costas arguyó que dicha medida es "imperativa" para integrar a la población inmigrante en la sociedad, dándole acceso a derechos y responsabilidades que actualmente les son negados debido a su irregularidad.

En contraste con esta orientación, Nicolás Gonzálvez, secretario general de la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad de la Región de Murcia, ha expresado su oposición a la propuesta de regularización masiva. Gonzálvez ha solicitado que se reconsidere esta iniciativa y que se busque un enfoque más alineado con las prácticas establecidas a nivel europeo, una postura que refleja la preocupación del Gobierno regional sobre las implicaciones de tal regularización.

Durante la presentación del informe titulado 'El impacto económico de la inmigración en la Región de Murcia', tanto Costas como Gonzálvez discutieron la situación. Costas recordó que España ha llevado a cabo seis procesos de regularización extraordinaria a lo largo de su historia, resaltando que el problema de la inmigración lleva presente en países como Alemania y Francia durante décadas, mientras que en España se ha abordado en un periodo mucho más corto.

El presidente del CES enfatizó que la irregularidad constituye un obstáculo perjudicial para los migrantes, quienes enfrentan una vida de incertidumbre y explotación laboral. Según Costas, esta situación también representa una pérdida sustancial de potencial humano y económico para el país, al limitar el acceso legal al trabajo y perpetuar la precariedad entre las personas afectadas.

Con firmeza, Costas abogó por la creación de un mecanismo que, ya sea a través de una nueva regularización o un sistema alternativo, permita a cientos de miles de personas salir de su situación actual de irregularidad y mejorar su calidad de vida.

Por su parte, Gonzálvez defendió la postura del Gobierno regional al afirmar que cualquier enfoque hacia la inmigración debe estar fundamentado en la sensatez y el orden. Se argumenta que es esencial que todos los migrantes contribuyan no solo a la economía, sino también a la cohesión cultural de la sociedad española.

Este enfoque se manifiesta en las alegaciones presentadas contra el Real Decreto que propone la regularización masiva, argumentando que podría permitir la inclusión de hasta 1,2 millones de personas en el sistema español. Gonzálvez expresó su preocupación de que esta inclusión podría tensar los recursos de los servicios públicos en áreas como la educación y la sanidad, señalando que no se ha realizado un estudio adecuado del impacto económico de tal medida.

Gonzálvez también criticó el hecho de que el debate sobre esta iniciativa se haya dado de manera limitada y sin la debida consulta a las comunidades autónomas, las cuales serían las responsables de proporcionar los servicios a los nuevos inmigrantes integrados. En su opinión, tal falta de discusión parlamentaria compromete el funcionamiento de la democracia.

Por último, Gonzálvez hizo un llamado a revisar la regularización masiva, sugiriendo que España debe alinearse con las pautas del Pacto Europeo de Migración que, bajo el liderazgo del Gobierno de Sánchez, busca gestionar la inmigración de manera más organizada y cooperativa.

El mensaje es claro: España no puede permitirse continuar en una trayectoria aislada de los estándares europeos, que demandan tanto un refuerzo del control fronterizo como una atención más humanitaria hacia los migrantes y sus derechos.