En un contexto sanitario donde la leishmaniasis destaca por su incremento en el Levante español, la Dirección General de Salud Pública de Murcia se encuentra inmersa en un análisis detallado de las patologías transmitidas por artrópodos. Este esfuerzo busca implementar estrategias efectivas para contener posibles contagios en la región, como revela un estudio reciente del Servicio de Epidemiología.
A pesar de que en general estas enfermedades muestran un ligero ascenso, la leishmaniasis ha sido la excepción en términos de su notoria expansión. No se debe olvidar que muchas de estas patologías no cuentan con vacunas disponibles, lo que pone de relieve la importancia de centrar los esfuerzos en la disminución de la población de vectores y su interacción con los humanos.
La globalización y el cambio climático están interrelacionados en este fenómeno, ampliando el rango de acción de estos vectores y elevando la probabilidad de que surjan enfermedades nuevas, incluso en áreas previamente no afectadas. Por ello, se recomienda adoptar medidas preventivas como el uso de repelentes, mosquiteros, vestimenta adecuada y la eliminación de charcas de agua, que favorecen la cría de mosquitos.
El informe de Epidemiología indica que patologías como el paludismo y el dengue han experimentado un crecimiento significativo a nivel global, aunque la enfermedad por chikungunya se mantiene como una excepción. A pesar de los brotes en América Latina, su impacto no se ha visto reflejado en los datos de España.
Las enfermedades consideradas bajo vigilancia abarcan desde el dengue y chikungunya hasta la fiebre amarilla y el paludismo, entre otras. Los datos que sustentan este informe provienen de la notificación obligatoria de casos, destacando que la fiebre exantemática mediterránea está por debajo de las cifras nacionales en 2024, un regreso a su patrón habitual luego de una breve elevación en 2022.
En cuanto a la leishmaniasis, su aumento se ha hecho evidente entre 2023 y 2024, registrando 43 casos este último año. La tendencia ascendente de esta patología se ha mantenido constante desde 2016, dificultando su contención.
La situación geográfica de la leishmaniasis en España es notablemente desigual, concentrándose en comunidades como la Comunidad Valenciana, Murcia, y las Islas Baleares, que presentaron las tasas más altas de incidencia en 2024.
Es importante señalar que en 2024 no se reportaron casos de chikungunya, encefalitis transmitida por garrapatas, ni de otras enfermedades severas como la fiebre amarilla o el virus Zika, lo que genera un rayo de esperanza en el control de estas patologías en la región.
Sin embargo, las enfermedades importadas como el dengue y el paludismo se siguen manifestando en Murcia, reflejando brotes significativos en sus países de origen el año pasado. En total, se notificaron 18 casos de dengue, todos provenientes de Paraguay, Chile, Cuba y otros; además, 17 de paludismo, con orígenes en África.
Los patrones de la fiebre exantemática mediterránea y la leishmaniasis, con características endémicas, han tomado rumbos dispares, con la primera manteniéndose en los niveles de 2023 tras un salto en 2022. Esta diversidad en la progresión de las enfermedades muestra la complejidad del panorama de salud pública en la región.
Las enfermedades transmitidas por artrópodos son heterogéneas por naturaleza, abarcando tanto condiciones autóctonas como aquellas sin circulación establecida en España. Comprender el impacto internacional de estas enfermedades es crucial para una evaluación eficaz de los datos a nivel nacional y regional, asegurando que cada información se interprete en su contexto correcto.
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