Ya son 10 invasiones en Cartagena en un mes: ¿Qué está pasando en nuestras costas?
La llegada de inmigrantes en narcolanchas a plena luz del día se ha convertido en una escena habitual en Cartagena. La última ha sido con decenas de personas que cruzan sin control, poniendo en jaque la seguridad de todos. La sensación de que las costas están desprotegidas crece día a día.
Este tipo de situaciones no solo generan alarma, sino que evidencian la falta de medios y acciones efectivas para frenar estas entradas ilegales. La autoridad regional ya ha pedido ayuda al Gobierno central, pero todavía no hay respuestas concretas. La inseguridad se instala en un litoral que todos queremos seguro y tranquilo.
Las consecuencias son claras: aumento de la delincuencia, riesgo para quienes intentan cruzar, y una sensación de impotencia en la ciudadanía. Cada invasión es un aviso de que la situación se ha salido de control, y de que la protección de nuestras costas no puede esperar más.
Para los vecinos, esto significa vivir con miedo y sin la tranquilidad de siempre. El temor a que estas mafias operen sin freno afecta la vida cotidiana, desde la playa hasta el paseo por el puerto. La seguridad de todos depende de que las autoridades tomen medidas urgentes y efectivas.
¿Qué puede pasar ahora? Si no se actúa, las invasiones seguirán aumentando, y la inseguridad será aún mayor. La ciudadanía debe exigir respuestas inmediatas y que se movilicen todos los recursos necesarios para proteger nuestras costas. La seguridad de todos está en juego y no puede esperar más.