La Guerra de Independencia de España fue un conflicto que tuvo lugar entre 1808 y 1814, en el contexto de las Guerras Napoleónicas que sacudieron toda Europa. Francia, liderada por Napoleón Bonaparte, buscaba expandir su dominio por el continente, lo que llevó a la invasión de España en 1808. La resistencia española ante las tropas francesas dio inicio a un período de lucha por la independencia, en la que distintas regiones del país se levantaron en armas contra el invasor.
La Región de Murcia no fue ajena a la Guerra de Independencia. Desde el comienzo del conflicto, los murcianos se unieron a la lucha contra los franceses, formando milicias y participando en diversos enfrentamientos. La ciudad de Murcia fue escenario de batallas y asedios, y su población sufrió las consecuencias de la guerra en forma de saqueos y represalias por parte de las tropas invasoras.
Los murcianos no tardaron en sumarse a la resistencia contra los franceses. Se organizaron milicias populares, conocidas como guerrillas, que llevaban a cabo acciones de sabotaje y hostigamiento contra las tropas invasoras. Estas guerrillas se mostraron especialmente eficaces en el terreno montañoso y árido de la región, donde conocían cada recoveco y podían moverse con facilidad.
Uno de los episodios más destacados de la Guerra de Independencia en Murcia fue el sitio de Cartagena, que tuvo lugar entre 1810 y 1813. La ciudad resistió los continuos ataques de las tropas francesas, que intentaban tomarla para consolidar su control sobre la región. Sin embargo, las defensas de Cartagena se mostraron sólidas y los sitiadores no lograron su objetivo.
La Guerra de Independencia llegó a su fin en 1814, con la derrota definitiva de las tropas francesas y la vuelta al trono de Fernando VII. Sin embargo, el conflicto dejó huellas profundas en la sociedad y la economía de Murcia, que tardaría años en recuperarse de los estragos provocados por la guerra. La resistencia murciana durante la Guerra de Independencia se convirtió en un símbolo de la lucha por la libertad y la independencia, que perdura en la memoria colectiva de la región hasta el día de hoy.