La APC otorga la llave de la Pescadería a la Agrupación Marraja de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Este lunes, la Autoridad Portuaria de Cartagena (APC) ha celebrado un acto emblemático al hacer entrega de la llave de la Puerta Monumental de la Pescadería a la Agrupación Marraja Nuestro Padre Jesús Nazareno, un evento que resuena con significado en cada Lunes Santo, según lo informado por la institución.
El presidente de la APC, Pedro Pablo Hernández, ha tenido el honor de entregar la llave al Hermano Mayor de la Cofradía Marraja, Francisco Pagán, y al presidente de la Agrupación, Manuel Hernández Aguado, en una ceremonia que refuerza la rica tradición de la localidad.
Esta puerta emblemática tiene un papel protagonista en la madrugada del Viernes Santo, momento en el que el trono de Nuestro Padre Jesús Nazareno iniciará su camino hacia el esperado encuentro con la Virgen Dolorosa, conocida cariñosamente como 'la Pequeñica'.
Durante el evento, celebrado en la sede de la APC, Hernández destacó la importancia de esta práctica como un símbolo de la conexión histórica entre el Puerto de Cartagena y la celebración de la Semana Santa, enfatizando el vínculo particular con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, asociado a la Cofradía de Pescadores.
Asimismo, hizo hincapié en el trabajo comprometido del personal de la Autoridad Portuaria, que se afana en asegurarse de que todo esté listo para la salida procesional de este significativo evento religioso.
La Puerta Monumental de la Pescadería es un elemento que se mantiene cerrado a lo largo del año, abriéndose exclusivamente en la madrugada del Viernes Santo, cuando el trono recorre el barrio de Santa Lucía y llega hasta la Plaza de la Merced, donde se vive uno de los momentos más sobrecogedores de la Semana Santa cartagenera: el encuentro entre Jesús Nazareno y 'la Pequeñica'.
Instalada en marzo de 2000 y fabricada por la desaparecida empresa Tamar, esta puerta fue diseñada para facilitar el paso del tercio marrajo, minimizando giros innecesarios durante su salida. Con el tiempo, se ha afianzado la tradición de abrirla solo una vez al año.
La Autoridad Portuaria se encarga de custiodiar las llaves a lo largo del año y, justo antes del Viernes Santo, las entrega temporalmente a la Agrupación de Jesús Nazareno, hasta que concluyan las celebraciones de la Semana Santa.