El campo en crisis: agricultores y pescadores al borde del cierre por subidas de costes
El Gobierno de Pedro Sánchez no ha tomado aún medidas concretas para ayudar a agricultores y pescadores, que enfrentan un aumento del 48% en el gasóleo y en fertilizantes.
Este incremento en los costes de producción pone en peligro la rentabilidad de muchas explotaciones, y en casos extremos, podría obligar a cerrar cultivos y dejar sin pesca a miles de familias.
Las consecuencias son claras: menos alimentos en los mercados, más precios para los consumidores y un golpe duro al empleo en el sector agrícola y pesquero.
Para la gente de a pie, esto significa que en breve quizás veamos menos fruta, verduras y pescado en nuestras mesas, y que los precios de la alimentación pueden seguir subiendo.
Lo que está en juego ahora es que el Gobierno aplique ayudas urgentes y efectivas, usando todos los recursos disponibles en la Unión Europea, y que no siga dejando a estos sectores a su suerte en plena campaña agrícola y pesquera.
Los agricultores y pescadores deben unirse y exigir medidas claras, como ayudas directas y simplificación de trámites, para que puedan seguir trabajando y garantizando nuestra comida.