Dos detenidos por meter a un menor en un maletero en La Manga
Dos detenidos por secuestrar a un menor en un maletero en La Manga. Los amigos dieron la alerta y la Guardia Civil sigue buscando a más implicados.
Dos jóvenes han sido detenidos por meter a un menor en el maletero de un coche y retenerlo en La Manga del Mar Menor. Lo que pasó la madrugada del 15 de agosto da miedo solo de leerlo.
Un grupo de chavales volvía a casa caminando cuando un coche se paró a su lado. De él bajaron tres hombres que, a gritos, exigían la devolución de unos móviles que, según ellos, les habían robado. Algunos echaron a correr. Dos no pudieron escapar.
Uno de ellos acabó dentro del maletero, golpeado y amenazado de muerte. El otro sufrió una agresión que le causó lesiones graves, aunque consiguió soltarse. El coche recorrió la Gran Vía de La Manga hasta detenerse en la carretera.
Lo más angustioso fue que el chaval, encerrado y en shock, logró mandar mensajes a sus padres para contarles lo que pasaba. Después, los secuestradores le obligaron a hacer una videollamada a sus amigos para que les dijera que había escapado y los llevara de vuelta al lugar. Pero los amigos notaron que algo no cuadraba, no se fiaron y avisaron a emergencias.
Con el dispositivo de búsqueda en marcha, los autores se vieron rodeados de patrullas y, para no ser cazados, soltaron al menor. El padre, usando una aplicación del móvil, consiguió localizarlo en la calle. Los médicos le atendieron por unas lesiones calificadas inicialmente de pronóstico grave.
Para cualquier familia, esto es una pesadilla. Un chaval que vuelve a casa a pie por la noche puede acabar secuestrado por una discusión de móviles. Y el aviso sirve también para los amigos: ante una llamada rara, lo más sensato es contactar con otra persona y, si hay dudas, llamar al 112 sin esperar.
La Guardia Civil ha detenido por ahora a dos sospechosos por detención ilegal, lesiones y amenazas de muerte, y ha localizado el coche, donde encontró una prenda de la víctima. Pero la investigación sigue abierta y no descartan más detenciones: hay al menos un tercer implicado por identificar.
Lo que viene ahora es judicial: los detenidos tendrán que responder ante un juez y la acusación dependerá del grado de participación de cada uno. A las familias afectadas les queda el apoyo psicológico para el menor y, si lo consideran, presentar denuncia y personarse como acusación particular. Y a todos nos toca fijarnos en que la alerta de los amigos fue lo que cambió el final.