300 personas en una cena solidaria por Jesús Abandonado: qué hay detrás
Cerca de 300 personas apoyaron la I Cena Solidaria de Jesús Abandonado en Murcia. Cómo participar y por qué importa a los vecinos.
Cerca de 300 murcianos se sentaron anoche juntos para apoyar a quienes más lo necesitan. Así de directo: la solidaridad llenó los Salones Promenade.
Se trató de la I Cena Solidaria-Gala Benéfica de la Fundación Jesús Abandonado. Fue el cierre de una semana entera de actividades para dar visibilidad a la soledad no deseada y a la exclusión social, dos problemas que muchas veces pasan desapercibidos al lado de casa.
La fundación trabaja a diario con personas en situación de vulnerabilidad. Su presidente, José Manuel Martínez Tomás, agradeció el respaldo de particulares, empresas, entidades e instituciones. Según explicó, sin esa red de apoyo el trabajo de la entidad sería mucho más difícil de sostener.
Entre los asistentes estuvo la concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de Murcia, Pilar Torres. También llegó un mensaje en vídeo del obispo de la Diócesis de Cartagena, monseñor José Manuel Lorca Planes, que destacó el compromiso de quienes sostienen esta labor.
Lo que sí tiene impacto para cualquier vecino es la forma de financiarse: una rifa con 40 regalos donados. Había una camiseta firmada por Carlos Alcaraz, un disco de Viva Suecia, una camiseta de la Selección donada por Luis de la Fuente y material del Real Murcia y del UCAM Murcia Baloncesto, además de obras de arte y lotes gastronómicos. Cuanto más se sumen empresas y particulares, más se refuerza este tipo de iniciativas.
Eso sí, hay que mirar también el mensaje de fondo. La gala reunió a grandes patrocinadores como UCAM, Cajamar, CaixaBank o Fundación Cajamurcia, junto a decenas de colaboradores. Es un respaldo amplio, pero también deja una pregunta: ¿cuánto depende un proyecto social de este tipo de eventos puntuales y de la buena voluntad de empresas? La estabilidad a largo plazo es un reto que la fundación tendrá que seguir demostrando.
Para el ciudadano de a pie, la oportunidad está en participar de forma sencilla: asistir a los próximos eventos, donar material o simplemente difundir la labor de la entidad. Si conoces a alguien que viva solo y no tenga red de apoyo, hablar con la fundación puede ser un primer paso. Esta primera edición ha demostrado que hay mucha gente dispuesta a sumarse; ahora toca mantener ese impulso durante todo el año.