Monteagudo reúne a 4.000 fieles por el centenario del Sagrado Corazón
4.000 fieles celebran en Monteagudo el centenario de la consagración de Murcia al Sagrado Corazón. Tráfico y actos previstos hasta noviembre.
Cuatro mil fieles se han reunido a los pies del Cristo de Monteagudo para celebrar el centenario de una consagración que arrancó en 1926. No es una cifra menor: es el equivalente a llenar varias veces un pabellón deportivo en una sola tarde de domingo.
El acto central tuvo lugar en el entorno de la imagen, que se ve desde buena parte de la huerta murciana. Allí oficó el obispo José Manuel Lorca Planes, con la presencia de la alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, y miembros de la Corporación Municipal. La jornada terminó con la exposición del Santísimo y la renovación de la consagración de la Diócesis al Sagrado Corazón de Jesús.
Para entender el acto hay que volver a 1926. Ese 31 de octubre, coincidiendo con la bendición de la primera imagen del Cristo, el entonces obispo Vicente Alonso Salgado puso a la Diócesis de Cartagena y a la Región de Murcia bajo la advocación del Sagrado Corazón. Cien años después, la Iglesia local ha querido repetir el gesto en el mismo lugar.
El Cristo actual no es el original. La escultura de 1926 fue destruida durante la Guerra Civil, y la que hoy se ve se inauguró en 1951. Este año cumple 75 años, un dato que muchos vecinos de la zona recordarán cada vez que pasen por la carretera y levanten la vista hacia la colina.
Para quien vive en Murcia, el acto tiene consecuencias prácticas: cortes de tráfico, aglomeraciones en los accesos y más movimiento del habitual en Monteagudo durante el fin de semana. También refleja cómo una tradición religiosa sigue marcando el paisaje y la vida social de la ciudad y de sus pedanías.
La celebración forma parte del Año Jubilar 'Él nos amó primero', que la Diócesis mantendrá abierto hasta noviembre. Quien quiera acercarse a las actividades que quedan puede consultar las parroquias de la zona, que habitualmente anuncian conferencias y jornadas de adoración. Y si eres de los que siguen el Cristo desde la huerta, este año tiene una razón más para mirarlo con otros ojos.